(Según el maestro Dieter Rams)
Recuerdo con cariño el motorcito del exprimidor de Braun despertándome los fines de semana. Aunque pudiera parecer un sonido desagradable, sabía que tras él estaba la mano de mi madre preparando un zumo de naranja. Es uno de esos sonidos de la niñez que nunca se olvidan, que de vez en cuando vienen a la cabeza y nos arrancan una sonrisa. Estas navidades, que estuve en la casa de mi madre, volví a escuchar el mismo sonido por la mañana y de nuevo me levanté contento deseando beber un buen zumo.
El exprimidor de Braun nos ha acompañado desde hace muchos años, tantos que ni me acuerdo. Si no fuera porque el plástico blanco se está estropeando, estéticamente sigue siendo un diseño actual. Dieter Rams consiguió proyectar un producto imperecedero. ¿Cuáles son las claves de su éxito? Él mismo las enumeró en un decálogo tan fácil de resumir como tan difícil de aplicar cuando estamos diseñando:
1. El buen diseño es innovador
2. El buen diseño hace a los productos útiles
3. El buen diseño es estético
4. El buen diseño hace a un producto comprensible
5. El buen diseño es discreto
6. El buen diseño es honesto
7. El buen diseño hace que un producto sea duradero
8. El buen diseño tiene en cuenta hasta el más mínimo detalle
9. El buen diseño es sostenible y respeta el medio ambiente
10. El buen diseño es diseño en su mínima expresión
Si queréis tener una pequeña explicación de cada punto, según la Wikipedia, Dieter Rams resume así sus 10 mandamientos:
- Es innovador
Rams establece que no se pueden agotar las posibilidades de innovar un diseño debido a que el desarrollo tecnológico ofrece constantemente innovaciones. El diseño innovador se desarrolla a la par con nuevas tecnologías, por lo tanto carece de límites.
- Provee de utilidad a cada producto
El objetivo de un producto es su utilidad. Un buen diseño da prioridad a la utilidad del producto tomando en cuenta de manera estrictamente secundaria sus aspectos psicológicos y estéticos; evita todas aquellas características que podrían disminuir la utilidad del producto.
- Es estético
El diseño bien realizado no carece de belleza. La calidad estética de un producto forma parte integral de su utilidad, ya que los productos utilizados cotidianamente tienden a tener un efecto indirecto en las personas y su bienestar.
- Hace un producto comprensible
Un buen diseño simplifica la estructura del producto y expresa claramente su función al usuario de manera intuitiva.
- Es discreto
Todo producto y su diseño debe ser simultáneamente neutro y sobrio. Su sobriedad y neutralidad tienen como objetivo el proveer un espacio de expresión para el usuario. Todo producto bien diseñado cumple un propósito semejante a aquel de toda herramienta y por lo tanto un buen diseño no confunde la identidad de sus productos con objetos de decoración ni con obras de arte. Un producto correctamente realizado es una herramienta estéticamente atractiva que carece de una identidad ilógicamente indefinida.
- Es honesto
Un diseño honesto nunca intenta falsificar el auténtico valor e innovación del producto dado. Asimismo, un diseño verdaderamente honesto nunca trata de manipular al consumidor mediante promesas de una utilidad apócrifa, inexistente o más allá de la realidad física del producto.
- Tiene un valor duradero
Toda moda es inherentemente pasajera y subjetiva. La correcta realización del buen diseño da como resultado productos inherentemente objetivos y anacrónicamente útiles. Estas cualidades se ven reflejadas cuando los usuarios tienen la tendencia de atesorar y favorecer aquellos productos bien diseñados incluso en aquellas sociedades cuyas tendencias de consumo claramente favorecen productos desechables.
- Concibe exhaustivamente hasta el último detalle
Dieter Rams establece esta regla de manera absoluta: Un buen diseño nunca deja nada al azar dado que el cuidado y la exhaustiva precisión de cada detalle expresa el respeto de los diseñadores hacia los consumidores. Cada error es una falta de respeto.
- Respeta el medio ambiente
Un buen diseño debe contribuir significativamente a la conservación del medio ambiente mediante la optimización de los recursos y la minimización de la contaminación física y visual durante el ciclo de vida del producto.
- Es diseño en su absoluta mínima expresión
Dieter Rams subraya la distinción entre el habitual paradigma en diseño:»Menos es más» y en su lugar recomienda su propio modelo: «Menos, pero con mejor ejecución», destacando el hecho de que este enfoque fomenta los aspectos fundamentales de cada producto y por lo tanto evita lastrarlos torpemente con todo aquello que no es esencial. El resultado ideal es un producto de mayor pureza y simplicidad.




Muy interesante. Tan solo un par de reflexiones:
El punto 3 («El buen diseño es estético) nos enfrenta a la eterna discusión y búsqueda de «lo bello». Cada etnia, cada cultura, cada grupo social, tiene sus propias convenciones sobre «lo bello». Es un concepto sumamente cambiante, aunque admito que existen algunos parámetros ligados al clasicismo greco-romano que pueden ser considerados «universales» (simplicidad, harmonía…). Por otro lado, en mi opinión, la palabra «estética» no define una cualidad. Solo alude a las cualidades formales. Habría que acompañarla de un adjetivo: estética vanguardista, estética conservadora, estética audaz, estética retro, etc.
En segundo lugar, el punto 7. Existe, siempre ha existido, un tipo de diseño de objetos, eventos y estructuras efímeras. Estos elementos no están destinados a durar por lo que la virtud de de su diseño residiría en cumplir con su cometido durante la vida útil que se les ha asignado. Ni un día mas. Tenemos un buen ejemplo de esto en las creaciones arquitectónicas para las exposiciones universales.
Saludos.
Jota